Mundo ficciónIniciar sesiónAlexander subió al elevador para ir a su habitación al entrar escucho la ducha, se acerco y estaba su amada metida ahí
—¡Amor otra vez allí!
—Tenía calor
—Oh, jajaja, nos olvidamos de prender el aire acondicionado
—¡Con razón hacia tanto calor!
Cuando Martha sintió unos brazos r







