Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos soñaron lo mismo, iban cogidos de las manos en el campo, reían, veian a personas a lo lejos que los llamaban y saludaban, pero los nombres que escuchaban no eran los que estaban usando eran otros y se despertaron los dos al mismo tiempo.
Se miraron, se abrazaron y volvieron a dormirse. Al amanecer se despertaron, se asearon, fueron a la casa desayunaron y Alejandro fue a trabajar con los demás hombres.
El trabajo del







