Poco más de un mes intentando hablar con Antonella sin poder conseguirlo y de la nada ella estaba en el despacho hablando con sus padres, pero... ¿por qué lloraba?
¿Qué está pasando aquí? !hablen carajo!. - el joven mafioso estaba perdiendo la paciencia al ver qué no le respondían
Señores Diamantis, pueden dejarme un momento a solas con Aberlado, por favor. - pidió la angustiada italiana
Por supuesto, cariño, tomense su tiempo. - Abigail respondió y arrastró con ella a Sasha
Ya a solas, la mafio