Abigail no recordaba la última vez que había bebido tanto, ella no era consiente de su comportamiento, se acurrucó en el pecho del mafioso italiano haciéndole difícil el momento a él, era un hombre en su mejor época y la deseaba con locura
Abigail se movió un poco, los carnosos labios de ella quedaron tan cerca de los de Lukani, la bella mujer lo besó, aunque Lukani ya había probado sus dulces labios, lo tenía extasiado con ese beso, pero todo se fue al infierno cuando ella susurró
Sasha....
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