En el lujoso avión privado de Sasha, el mafioso estaba muy callado, sus pensamientos estaban a mil por hora dentro de su cabeza, una voz que lo llamaba lo saco de sus pensamientos
Sasha, Sasha, joder hombre, ¿en dónde tienes la cabeza? te estoy llame y llame
¿Qué demonios quieres Franco? ¿por qué no me dejas en paz?
Hay pero que genio, haber si ya te consigues una novia y te casas cuándo termines de resolver todo éste enredo
Eso no va a pasar, si no es con ella, no me casaré con nadie en éste m