Mundo ficciónIniciar sesiónCATALEYA.
Mantén la calma.
Mantén la calma.
Me digo una y otra vez, mientras me instalo en la máquina de la usurpadora, ella me ve sobre su hombro y sonríe con malicia, yo solo giro mi rostro y me pongo a trabajar.
Sin una máquina se me va a complicar realizar la chaqueta, y me voy a demorar el doble pero hay una razón por la que no peleé por la máquina y es que sin mi tablet, ella no puede usar mi máquina así que se pudre. La otra razón es que sé coser a mano tan bien como máquina, me demoro mucho más tiempo pero puedo hacerlo, así que lo lograré y ella no.
Corto los trozos de tela, y los junto con el alfiler, noto que comienzan a entrevistar a cada participante mientras hacen sus chaquetas pero me concentro en la mía, no necesito distracciones, necesito concentración y determinación.
Ganaré este reto y pasaré al siguiente, yo puedo hacerlo.
Cómo estoy dando ciertos vistazos al camarógrafo y al pesado del conductor noto que se acercan a mi. Hago que no los veo y sigo cosiendo mi chaqueta, lo que me ayudó mucho es que tomé las agujas con anticipación ya que tenía pensado coser primero y rematar con la máquina porque queda mucho mejor el acabado.
—Y aquí tenemos a la concursante xxl— ruedo los ojos y noto que se acerca a mi —No perteneces en este mundo, estas gorda y eso... Es asqueroso en hollywood — gruño por lo bajo y lo ignoro —Esta realizando una chaqueta a mano, aunque tiene una de las mejores máquinas de coser a lado de ella — sigo ignorandolo — No duraras aquí, saldrás hoy, yo me encargaré de eso — suspiro ya harta
—¿Sabes que la gente que humilla a los demás, es porque son miserables, amargados y su vida es tan insignificante, triste y sin valor que necesitan transmitirlo a los demás? — cuando termino de hablar él esta echando fuego por los ojos — Sé feliz y deja de amargarle la vida hasta al aire — se va enojado y río
—Bien dicho — menciona el camarógrafo —Eso fue increíble — le guiño un ojo, él se va y sigo cosiendo la chaqueta.
—Necesito usar tu máquina — alzo la vista para encontrar a la usurpadora hablándome
—¿Disculpa? — cuestiono
—No puedo usar tu máquina, y tengo que hacerlo. Activala — ordena y yo solo puedo mirarla fijamente
¿La golpeo?
No.
Me descalifican.
—¿Tienes el descaro de venir a ordenarme luego de robarte mi máquina? — indago — Lárgate, porque no te dejaré usar nada, debiste pensarlo antes de robar lo que no era tuyo — se queda varios segundos ahí y la ignoro cosiendo mi chaqueta, luego se va.
Noto que faltan 45 minutos y me faltan los cierres que necesito esos si coserlos a máquina, me desespero miro a cada máquina y me pasa por la cabeza empujar a la usurpadora y usar mi máquina pero no quiero un escándalo y mucho menos darles razones a ellos para que me hundan.
— Shh— escucho detrás mío — Shh— me giro — Usa la mía, ya terminé — me dice Robert, el que es gay y le sonrío —No te preocupes, úsala que yo vi todo lo que pasó —
—Gracias, gracias — le digo acercándome y cosiendo los cierres con rapidez
Termino 10 minutos antes, y enseguida miro a los modelos, noto que entre ellos hay una chica albina y le sonrío, ella hace lo mismo y decido que esa es mi modelo.
—Listos chicos — anuncia Yuraima —Elijan a su modelo, en la parte de arriba están los closets y los maquilladores, nos vemos en 60 minutos —
Rápidamente tomo la mano de la chica albina, mientras subimos me informa que su nombre es Erielka, le comento que me parece hermoso igual que ella. Visto a mi chica con un pantalón rojo, buso negro y zapatos de tacón, en el maquillaje pido que profundicen en la mirada ya que quiero los labios naturales y elijo un bolso plateado de mano que le queda fascinante, el peinado pido una cola de caballo y unos aros que la hacen ver genial, le pongo la chaqueta y me siento orgullosa por el resultado.
—Bajen chicos, se acabó el tiempo — oigo y aplaudo
—Estas hermosa Erielka, eres tan bella — ella sonríe
—Tu igual — me dice — Gracias por elegirme y amo tu chaqueta — la abrazo
Bajamos y siento mucha tensión, la usurpadora mira a mi modelo de arriba para abajo y la ignoro, igual al estúpido del presentador. Alabo los diseños de Robert, y Luli el transgénero.
— Wow— Yuri se pone frente a todos — Están hermosos los diseños, unos destacan más que otros. Les felicito por sus esfuerzos y sus maravillosas creaciones —
Cada uno explica su creación, los detalles y llega el momento de la usurpadora.
—Tuve inconvenientes con la máquina, pero la persona que quiso hacerme caer se dio por vencida — me mira
¿Y a esta qué le pasa?
—Espera... — habla Yuraima —¿Quién te hizo eso? ¿De que hablas? — indaga
—Fue la gor... La chica de talla plus. Me reclamó porque usé su máquina y perdí tiempo escuchándola reclamarme —
—¿Hiciste que? — cuestiona Giacomo —Cada uno tenía su máquina, era una regla — ella titubea
—Yo... Yo... — mira a todos lados
—¿Por qué no usaste tu máquina? — Giacomo parece molesto
—Yo... No... Yo — intenta explicarse
— Suficiente — la corta — Cada máquina fue dada con la tablet – suspira — ¿Cómo usaste la máquina sin la tablet? — pregunta y yo intento mirar la mía en la mesa y me doy cuenta que no está
Me la robó.
Estuve tan concentrada en coser la chaqueta, pelear con el anfitrión y vestir a Erielka, que no noté cuando ella la agarró, ni cuando empezó a coser.
Es una maldita, quiero golpearla de tal forma que termine en el hospital.
— Robaste mi tablet — acuso, ya harta
—Yo... Yo... No... — susurra y baja la mirada
—Quedas descalificada de esta competencia y quedas fuera. Entrega tu tablet y sal de este lugar — dice Giacomo con autoridad
Yo veo todo sin palabras.
Ella se va y el ambiente está muy tenso, como todos hablamos ya nadie tiene nada que decir.
—Vayan por favor a las salas de descanso, necesitamos elegir el ganador, los llamaremos pronto — miro a Giacomo y el a mi
Camino a las salas de descanso y me encierro en un cuarto, me siento aliviada pero tan triste, traicionada e indignada por el día de hoy que mis lágrimas comienzan a salir, luego los gemidos y luego los hipos. Lloro por el maltrato, por el robo, por el desprecio, por la maldita forma de ser de los demás.
Estoy harta.
Unos golpes en la puerta suenan.
—Largo... Por favor — sollozo
—Ábreme — escucho a Giacomo
¿Le abro?
Lentamente lo hago y el entra, no se como está mi cara, ni el maquillaje que hizo Luis pero no me importa y lo abrazo, para mi sorpresa el hace lo mismo y besa mi cabeza.
—Tranquila — susurra — La gente es maldita, cuando ve potencial — eso me hace reír
Nos quedamos así hasta que me calmo y decido agradecerle, solo me guiña un ojo y sale. Seco mi rostro y respiro, luego de unos minutos nos llaman y bajo.
—Lamento mucho lo que pasó con la concursante Shayla— habla Giacomo — Pido disculpas a todos, y en especial a ti Cataleya —
Dijo mi nombre y no es que sea una niña ni nada, pero me sonrojo y las mariposa revolotean.
Tranquilízate.
— Gracias — susurro
—Las decisiones fueron tomadas y hemos elegido las mejores creaciones, cuando diga su nombre den un paso adelante — suspiro
Estoy nerviosa, no se que esperar, no quiero tener problemas por lo que hizo la usurpadora.
—Tranquila — abro los ojos y veo a Luli, el transy le sonrío —Te nombraron —
— ¿Enserio? — indago y doy un paso adelante
— La mejor chaqueta es la de Cataleya — miro a Yuraima —Vi como cosias a mano y el resultado fue increíble e impecable, tu chaqueta es maravillosa y será la pieza principal de mi nueva colección que saldrá en verano — mis ojos se abren con fuerza y exageración
—No juegue conmigo de esa forma — pido sintiendo mis lágrimas salir
—No juego. Tienes talento y uno muy especial — lloro —Felicidades — escucho aplausos —Y para que lo sepan, nuestra decisión no tuvo nada que ver con lo que pasó hoy, cuando vi tu chaqueta ya tenías mi voto —
Estoy feliz.
Lo logré.







