Hubo otra pausa cuando se acercó.
—¿Qué crees que es lo más sagrado para un hombre en la vida? —Le pidió una respuesta. Sosteniendo la cabeza del difunto por los cabellos bien conservados por su personal dedicado a la ciencia.
La visión de Andrea se volvió borrosa, llenándose de lágrimas calientes mientras luchaba por comprender la lógica retorcida que se desarrollaba ante ella.
—Amor… Familia —Logró pronunciar, su voz era poco más que un suspiro—. Esas conexiones significaron todo para ti al