Aarón había llegado con premura a La Dorada. Estaba desesperado por contar aquello que sabía y lo que había visto. Esperaba que en el lugar hubiera un imponente despliegue de seguridad, pero lo que se encontró fue aún mayor.
Un ejército completo se había apostado en la zona y hombres fuertemente armados custodiaban todo. Le fue difícil, casi imposible que le permitieran el ingreso, pero finalmente lo consiguió.
_ Señor Miller creo que no ha elegido el mejor momento para realizar visitas de corte