Mina estaba desesperada, ella quería terminar con la vida de Anastasia y su hijo. La seguía siempre a todos lados y justo en ese momento que consideró que era su oportunidad, Fabricio tenía que interponerse y salir herido. Eso no era para nada su intención y ahora no sabía muy bien qué hacer.
Ella sentía una opresión en el corazón por no saber cómo estaba su hombre, porque él le pertenecía y esa maldita mujer se había interpuesto en su camino. Ahora tenía más ansias de matarla, pero la haría su