Violet Salvatore
Nunca hice nada más difícil antes. Estar en la sala de partos consumió toda mi energía y sentí que ya no tenía valor ni fuerza para seguir pujando cuando me exigían que lo hiciera. Lloré tanto por dolor, por miedo, por desesperación, pero Giuliano lloró conmigo y se mostró igual de asustado que yo en todo momento. Sus palabras de aliento fueron de mucha ayuda y no se cómo hubiese podido afrontar este día sola sin el a mi lado.
Jamás sentí tanto dolor como cuando nuestra hija s