Años de correr y desconfiar me sacaron del entumecimiento que tenia. Era como si me hubieran puesto bolitas de algodón en mi boca, terrible sensación. Lo que también era malo, era la sensación de ser observada, por eso no abrí mis ojos cuando desperté. Sabía que estaba en algún lugar muy limpio, el olor a desinfectante era fuerte y quemaba mis fosas nasales. Otra cosa que sentí, era que estaba limpia, pero limpia, ya no tenía ese aroma a mugre y sudor que me protegía de ser abusada.
Mi loba Pol