Capítulo 68. Tráeme a la vida.
POV: Amaia.
Mi camerino está intacto, pareciera que Ámbar nunca estuvo aquí. Todas las cosas que tenía y que habían sacado como si fueran basura, regresaron a su lugar. Pero ya no se siente igual. Este lugar era, para mí, un santuario. El espacio donde podía cerrar los ojos y fingir que todo estaba bien con mi vida. Donde podía relajarme, quitarme la máscara de frialdad e indiferencia que mostraba ante todos.
Hoy no me interesa nada de eso. No es suficiente.
De alguna forma retorcida, lo que vi