POV de Milo
Nunca me habían tomado tan por sorpresa en toda mi vida.
Un segundo Elara estaba acurrucada contra mí como si perteneciera ahí, temblando por la tormenta, respirando contra mi pecho como si confiara más en mí que en las paredes.
Al siguiente…
me besaba como si quisiera quemar cada regla que había hecho en mi vida.
Y maldita sea…
todo mi cuerpo reaccionó.
No era de piedra.
No era sobrehumano.
Era un hombre.
Y Elara…
Elara era tentación envuelta en piel suave, aliento cali