Virgínia
Lavínia nos miró de arriba abajo, la arrogancia estampada en su rostro. A pesar de ser una actriz famosa, que tenía mucho éxito en la televisión abierta, no parecía ser muy simpática.
Recordé su encuentro con Murilo en la noche del club y sentí un escalofrío de repugnancia al recordar la forma en que estaban y lo que estaban haciendo.
"Me gusta este vestido y quiero que hagan las adaptaciones necesarias", señaló la prenda en su cuerpo, que estaba un poco holgada en la parte trasera del