Al ver a Juan acercarse, Lidia corrió hacia él saltando y le entregó de inmediato el jugo de naranja condimentado: —Lucía, ¡toma, te lo doy para que bebas!
Juan miró el jugo verde con extrañeza y le preguntó: —¿Por qué este jugo de naranja es verde?
Lidia, con los ojos muy abiertos, respondió con gran entusiasmo: —¡Es jugo de naranja de primera calidad, es muy costoso!
—¿No vas a beberlo que te lo ha dado Lucía? —, preguntó Lidia con vehemencia.
—¿Tienes miedo de que Lucía se envenene? —, agregó