Juan, al escuchar eso, mostró una expresión de total confusión: —¡No he hecho nada íntimo contigo!
Celia, muy coqueta, miró a Juan con gran desdén: —No solo me abrazaste, también me besaste, inspeccionaste mi cuerpo. ¿Qué más quieres hacerme?
Juan se por completo quedó sin palabras al escuchar a Celia. Si lo pensaba así, parecía que realmente debía hacerse responsable de sus acciones. Pero ¡había hecho todo eso solamente para desintoxicarla!
En ese momento, la expresión de Celia se volvió muy se