Punto de vista de Liora
La fotografía sigue en mi mano.
Una mujer que me sostenía de bebé.
Una mujer cuyo rostro jamás he visto.
Una mujer cuyo nombre jamás he pronunciado.
Elara Voss.
Mi madre.
La palabra me resulta extraña.
Casi irreal.
Porque durante años viví con una dolorosa creencia.
Que nadie me quería.
Ni mi padre.
Ni mi familia.
Ni la mujer que me dio la vida.
Pero ahora me dicen algo imposible.
Ella estaba viva.
Sabía de mí.
Y de alguna manera…
Se mantuvo alejada.
Siento una opresión