Punto de vista de Liora
La fuerza de su bofetada casi me hizo caer de rodillas.
—¡Te prohíbo lo que acabas de decir, holgazana, y deberías prohibírtelo tú también, porque hasta el cielo y el infierno harían lo mismo! ¡No eres una Blackwood y nunca lo serás! —El tono de su voz pasó de suave a fuerte.
De repente, todos los que buscaba aparecieron al recibir la bofetada. Mi mano seguía en mis mejillas enrojecidas mientras mis ojos estaban fijos en los suyos.
Su bofetada fue, sin duda, más fuerte q