42. Lo que la loba guardó.
★Marianne★
El frío fue lo primero que sentí.
No era el frío del agua, ni el de la noche. Era un frío antiguo, como el que se guarda en las piedras de las cuevas que nadie ha pisado en siglos.
Abrí los ojos y no vi nada.
Solo... oscuridad.
Pero no era una oscuridad vacía. Era densa, caliente, como si estuviera dentro de algo vivo. Como si el silencio mismo tuviera peso y estuviera apoyado sobre mi pecho.
Me incorporé lentamente. El suelo bajo mis manos no era tierra ni piedra. Era suave, como si