**Punto de vista de Stefano**
Me senté en el frío suelo de mármol, el frío de las baldosas se filtraba hasta mis pantalones, pero no podía sentir el frío. No podía sentir nada excepto el peso aterrador del cuerpo inerte de Elena en mi regazo. Era tan ligera, tan frágil.
"Elena", susurré, mi voz sonaba como la de un hombre muerto. "Por favor, cariño. No hagas esto".
Mis manos temblaron tan violentamente que casi dejo caer mi teléfono mientras lo sacaba de mi bolsillo. Mi visión se volvió bo