Phoebe se sentó en su cubículo, mirando el escritorio frente a ella que ahora muestra su nombre y no podía creerlo. Finalmente, aquí estaba, trabajando en la sede de Clayman Technology como siempre había soñado. Desde que era niña, siempre sintió que le faltaba algo hasta que cumplió dieciséis años y vio una foto de la sede de la empresa. Al instante se sintió atraída hacia ella como si una parte de su alma estuviera allí. Había una sucursal de la empresa en Toronto donde creció y durante su pa