Mundo ficciónIniciar sesiónTyrell estaba de rodillas en el centro de las luces.
La sangre le cubría el pelo. Tenía la camisa desgarrada. Unas bridas de plástico le habían cortado las muñecas por detrás de la espalda.Pero sus ojos, cuando encontraron a Ziva en la oscuridad, estaban vivos. Ardientes.Diciéndole que corriera.James Keene estaba detrás de él, con una mano apoyada en el hombro de Tyrell como si fueran viejos amigos. En la ot






