Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas, suave y dorada.
Ziva despertó lentamente, y la consciencia regresó en suaves oleadas en lugar del habitual y violento sobresalto de pánico.Había dormido toda la noche.Sin pesadillas. Sin despertarse jadeando, cubierto de sudor, buscando a tientas un arma que no estaba allí.Se quedó quieta un momento, asimilando aquel pequeño milagro.La puerta de






