Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas calles estaban tranquilas y el sol brillaba sobre mi figura. Me abría paso entre los transeúntes, que apenas me prestaban atención.
Sin embargo, mi mente estaba alerta y mis ojos se movían rápidamente de un lado a otro. El teléfono que había visto en mi habitación estaba dentro del bolsillo de mi abrigo y sentía su peso, como si me oprimiera el pecho, dejando al descubierto mi deseo secreto para que todos lo vieran. Mis pensamientos se dis