Lucía oyó el grito de Indira y se esforzó por mantenerse despierta, pero la extraña sensación en su cuerpo se hizo más fuerte.
Sentía como si una fuerza invisible tirase de ella y su cuerpo temblaba sin control.
La multitud que la rodeaba empezó a cuchichear y a hablar.
Lucía empezó a ver borroso y se sentía como en un remolino del que no podía salir.
En este momento, una figura alta apareció de repente en la visión de Lucía.
Emiliano se quitó rápidamente el abrigo y se lo puso por encima a Lucí