Abro mis ojos y lo primero que veo por la mañana es a Leonardo, completamente desnudo mientras me mira fijamente. Sus ojos verdes se pierden en mi cara, que apenas es capas de abrir los ojos. Espero no verme horrenda ante tal hombre tan guapo.
–Eres tan hermosa. –Es lo primero que sale de sus labios color cereza.
Yo sonrío feliz de ver a una de las maravillas no contadas de este mundo. De inmediato beso sus brazos musculosos, para después besar su espalda ancha y terminar besado sus labios.
–Me