Leonardo toma mi mano con fuerza, para encaminarme hacía la entrada de la mansión, en donde ya nos estaban esperando Vega, Moreno y Milo, vestidos de etiqueta luciendo realmente guapos a pesar de mostrar sus armas, que aún me causan sorpresa.
–¡Vaya, que guapos! –Le hice un lindo comentario, haciendo que sus mejillas de inmediato se sonrojaran al recibir mi cumplido.
–Gracias. –Los tres cantaron al mismo tiempo, para después ser observados por su jefe, quién los mira realmente serio mientras in