Rex
Entré al baño y cerré la puerta detrás de mí. Apoyé la frente contra la pared de azulejos fríos. Mi pecho subía y bajaba con fuerza.
Tenía la piel en llamas.
Mi erección palpitaba dentro de mis shorts.
Lo que estaba pasando en esa habitación me había encendido demasiado.
Pero tuve que salir. No porque estuviera enojado o por celos, sino porque no quería hacerlo ahí. No con Rain y River mirando.
Ver a Debbie así —abierta de par en par y recibiendo todo lo que tenían— fue un detonante. El tip