Capítulo167 Lagrimear por él.
Fuera de la vitrina de la pastelería.
En la esquina de la calle, un Maybach negro avanzó lentamente y se detuvo. La ventana se bajó a medias, y la mirada intensa de José se fijó en la mujer dentro de la tienda.
Aquella lágrima brillante que rodaba por la mejilla de Adriana hizo que su corazón se apretara de dolor.
¿Estaba acaso llorando por él?
Al recordar las palabras que le había dicho hace un momento, se dio cuenta de que, de verdad, había sido demasiado cruel.
Siempre había sido un hombre ra