Pablo José Torres estaba sentado en su silla de ruedas cuando Adriana chocó bruscamente contra él, lastimándose la canilla y cayendo directamente sobre sus piernas.
El impacto fue tan fuerte que inclinó la silla de ruedas, y el peso de ambos cayó sobre Rafael, que la sostenía por detrás.
Rafael, incómodo, no sabía si debía mirar o apartar la vista.
La posición de Adriana con el jefe era realmente sugestiva, y él temía perder su empleo si observaba demasiado.
Adriana, al darse cuenta de que h