Y si, se cumplió todo lo que dijo anoche y hasta más. Eduardo estaba súper celoso. Ni quiso saber nada más de Javier.
Pero hoy vamos a comer con la familia de Eduardo y no me pude negar para nada. Y mi atuendo consiste en un vestido blanco con escote bajo y unas zapatillas de color negro y mi cabello suelto. Anoche Eduardo no dejo que me fuera de su casa y justo en la mañana envío a comprarme algunas cosas para estar lista a tiempo.
—¿Estás lista?—preguntó mi jefe con una enorme sonrisa.
—Sí, va