018: MIEDO ESCÉNICO II (SEGUNDA PARTE)
Estreché la mano de Lyon y la seguridad volvió a mí de una forma que no lo esperaba. Ahora me sentía capaz de hacer cualquier cosa y esos cretinos me la iban a pagar.
—El dueño de la compañía no tiene ni idea de lo que está pasando en el penthouse del edificio. Él solo viene aquí para asistir a esta reunión. Creo que es el arma perfecta que puede usar contra esos cerdos. —dijo Lyon y yo se lo agradecí muchísimo.
—Pero espera, ¿eso no te traerá problemas