Capítulo 44. Disruptivo
Tareq estaba en su oficina terminando unos pendientes. Su asistente le había indicado que a quién esperaba había llegado.
—¡Buenos días, Zidan! —Tareq lo saluda con un apretón de manos.
—¡Falú! —Responde, emocionado. —Espero me tengas buenas noticias. —Comenta, intrigado. Desde que un día vio de lejos a Mirah no había podido olvidar lo hermosa que es.
—Ella acepto conocerte. —Tareq le indica con la mano que tome asiento. —Esta noche te espero en casa por la celebración de compromiso de mi her