Un maravilloso hombre equivocado.
Un maravilloso hombre equivocado.
―Emi… ¡Emi, espera!
Yo no había volteado a mirar, por lo que no me había percatado de que Ethan prácticamente estaba corriendo para alcanzarme cuando ya habíamos salido del salón. Yo estaba tan desconcertada que ni siquiera me había ocupado en solicitar mi vehículo, ni siquiera me recordaba que tenía uno, por lo que mientras que Ethan solicitaba su camioneta yo había avanzado hacia la noche dejándolo atrás. El frío me llegaba de golpe y en ráfagas alternadas, p