Propuesta para no rechazar
Rebeca había sido consciente de que estaba haciendo un bochorno de proporciones estratosféricas al llegar en esos términos y con esas ínfulas de confrontación. Por genialidades de la vida, el señor Cavill no reaccionó como yo esperaba que lo hiciese y por segunda vez, en cuestión de menos de cinco segundos, reaccionó de una manera que me dejó con la boca abierta. Era como si él se estuviese esforzando en demostrarme que realmente había cambiado, como si me estuviese d