No es lo que parece
La cabeza me dolía después de todo aquel disparate vivido. Apenas era el primer día que había pasado al lado del señor Cavill y mi mundo ya estaba completamente de cabeza. Mis emociones y sentimientos estaban como embotadas por culpa de la premura con la que se había desarrollado todo aquello, por lo que no pude dimensionar la realidad de la situación en la que me encontraba inmersa.
Seguí caminando aún y cuando las piernas y mi parte baja me dolían de manera insoportable. Q