En los dominios del jefe
Después de aquel revelador encuentro, todo quedó en una relativa calma. El señor Cavill salió de la habitación luego de acomodar su pantalón y ordenarme ponerme cómoda hasta recibir nuevas órdenes.
Lo menos que yo esperaba al salir esa mañana de la cama era terminar descubriendo ese poder a mi alcance. De cierta manera acababa de perder una segunda virginidad, pues aquella era también la primera vez que siquiera se acercaba un miembro masculino a mi boca, pero aquello m