Aprensión
Mi alma toda quedó obnubilada por ese despilfarro de soberbia y seguridad exhibido en las palabras del señor Cavill. Aquello era algo que me superaba con creces y me hacía sentirme diminuta ante una montaña de tantas inconsistencias ilógicas.
De no haber tenido frente a mí a ese hombre con la mirada desbordando seriedad, hubiese dado por creer que aquello no era más que una mala broma. «Sumisión» en ese contexto me sonaba a «esclavitud», algo verdaderamente insólito teniendo en cuenta