Algunas cuentas
Todo rastro de interés por la cena que podía existir en mí antes de aquello, terminó desapareciendo por completo al descubrir que nada me salvaría ahora que me encontraba siendo cuestionada por las preguntas interesadas del jefe a quien por compromisos contractuales no podía no responderle.
Demoré el asunto bebiendo un sorbo de mi copa de vino a pesar de que aún no había logrado conseguirle el gusto a esa bebida insípida.
―La verdad no es una historia agradable ―dije para tratar