―¡Te volviste loca, Kerrie! ―Hazel le quitó su refresco. ―¿Cómo se te ocurre irte así del teatro?
―¡Estábamos preocupado! ―Dante también se veía enfadado. Kerrie los miró a ambos y simplemente suspiró.
―No suspires así nada más. ¿Por qué huiste así del teatro? Y luego nos llamas para decirnos que estás aquí en la cafetería del centro como si nada hubiera pasado.
―Discutí con Hudson. ―Los dos la miraron.
―¿Discutir? ¿Sobre qué? ―A Kerrie le causaba vergüenza admitirlo, pero había estado celosa.