29 Te seguiría.
Candy había llevado a los límites a su futuro suegro que era aún más orgulloso que su hijo, y de pronto ella se vio de pie levantada casi en el aire, Emir la sujetaba del brazo y estaba a punto de darle una bofetada, por el atrevimiento de hablarle de esa forma, cuando sintió el frio del metal de un arma en su sien.
—Le voy a pedir que deje a la señora tranquila. — la voz grave del chofer lo hizo girar levemente.
— ¿Miguel? — Emir no podía creer que el muchacho que él trato tantas veces al ve