Mundo de ficçãoIniciar sessãoUnos minutos más tarde...
Alguien llamó a su puerta. Él lo ignoró. Otro golpe. Más golpes.
Siguió ignorando y siguió leyendo. Palabra por palabra. Página tras página.
El golpe persistió. Aumentado.
Suspiró y trató de desconectarse. Entonces vino la voz.
— Manuel déjame entrar...
El se congelo, se detuvo. Sus ojos se alzaron. Luego se levantó y abri&







