Mundo de ficçãoIniciar sessãoDiez minutos no fueron tan tarde, pero Veronica hizo un puchero de todos modos.
— Llegas tarde, Carmen.
Ella le dio una mirada de disculpa, completa con aleteos de pestaña y todo.
— Lo siento, cerda.
— Eso no va a funcionar.
Con un suspiro, dejó caer los ojos aleteando.
— Me costó mucho encontrar un vestido bonito, ¿vale? Y aunque el que me prestaste fue... bueno, simplemente ... no era mi tipo. Pero







