Mundo ficciónIniciar sesiónDébora salió de la ducha con su albornoz y se fue a la cocina a desayunar. Escarlet aprovechó y se volvió a la cama.
Toni se sentó con ella en la mesa.
—Bueno, como veo que tus hermanas no quieren saber nada de mí… —Ni tú de ellas —interrumpió Débora.
—Bueno, no vengo a discutir, solo a decirte, y para que tú se lo digas a ellas, que me voy a casar con Hanna.
El vaso de café de Débora cayó al suelo.
—Y una mierda te vas a casar tú con esa.
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