Mundo ficciónIniciar sesiónPablo colocó cada miembro en su sitio junto al cadáver, en la cabeza estaba escrita la letra A y en el muslo VOLVERÁS.
Fue sencillo descifrar el mensaje.
«NUNCA JAMÁS VOLVERÁS A TOCARLAS».
—Sin duda, nuestro asesino es un justiciero y de lo más original — bromeó Pablo.
—Ya te he dicho que no me gustan esas bromitas, Pablo. Por fin tenemos una conexión. San Agustín. Coge las llaves, vamos de excursión.
Estaban en la entrada principal del centro







