Las semanas pasaban lentamente y como Alexa previó su embarazo se notaba cada vez màs, si no fuera por la ropa holgada y las constantes distracciones de Lorena para que nadie se diera cuenta, de seguro su madre ya la hubiese descubierto.
Ambas se imaginaban que ya llegaba el momento de decirle al mundo, pero Alexa se seguía oponiendo por miedo, ¿acaso hay algo peor que eso? Esa semana cumplirìa tres meses exactos y sus dos pequeños bultitos ya comenzaban a notarse bastante en su ya no tan aplan