Mundo ficciónIniciar sesiónAbro mis ojos al sentir las caricias de mi pequeño. Sonrío agradecida por cada día amanecer de esta increíble manera.
—Mamá, tengo hambe —susurra Aarón cuando ve que me hago la dormida otra vez, me sacude con sus pequeñas manitas y vuelve a llamarme, esta vez más alto—: ¡Mamá!
Con un movimiento rápido me levanto y comienzo a hacerle cosquillas, haciendo que nuestras risas se escuchen po







