¡Por Karen y por mí, mataré todo lo que se interponga en nuestro camino!
Había huido miles de kilómetros y casi la mitad del continente. Pero la maldita realidad lo había despertado. Algunas cosas, sin importar cómo intentaras escapar, siempre tendrías que enfrentarlas.
¡Mientras vivas en este mundo, no podrás escapar de él!
"¡Para!"
De repente sonó una voz femenina baja. Una mujer de mediana edad y rostro amable venía acompañada de dos niñas.
Miró a Aren con el ceño fruncido, luego miró a los