Capítulo 7. Contrato riguroso
Alessia se había quedado congelada en su sitio luego de que Valentino la dejara allí de pie, en la entrada de su magnífica residencia, sin saber ni siquiera qué era lo que se esperaba de ella, cuáles eran sus tareas para ese primer día como niñera.
Por suerte, un rostro amable aunque desconocido, se le acercó con una sonrisa.
-Buenos días, me imagino que usted es la nueva niñera, la señorita Alessia Marino.
Ella salió de su ensimismamiento y le sonrió también.
-Buenos días, señor. Sí, esa soy