Capítulo 40. Extraño sentimiento
Aunque frente a Valentino, Alessia se había mantenido firme y decidida, no era más que una representación.
Se sentía angustiada, y luego de verlo había sido mucho peor.
Se encerró en su habitación a llorar amargamente. Su desesperación era profunda y le parecía que se quedaría sin aliento, mientras sus lágrimas no hacían más que brotar y brotar, sin pausa.
Qué difícil era sostener su decisión frente a la insistencia de él.
Qué difícil mantener la resolución de desear para su hijo un futuro lejo